Amor, curiosidad, prozac y dudas
En primer lugar, cronológicamente hablando, se presentaba un viernes extrañamente caluroso en la ciudad de Zaragoza. Como hacia la una del mediodía recibo una llamada que me insta a asomarme por la ventana. Allí, mirándome, estaba él. Se había hecho 500 kilómetros en coche sólo para darme una sorpresa, la mayor de todas las que he recibido nunca. No hacía ni cinco días que nos habíamos separado y ya estabamos juntos de nuevo. Lo curioso es que en otros 7 días aproximadamente seré yo la que vuelva a emprender viaje a Alicante para pasar el fin de año a su lado, mientras que con casi toda seguridad, desde ese viaje hasta la copa del Rey por exámenes varios estaremos sin vernos.
Pudo cumplir a su vez el sueño de verme dirigir un partido de mis niños y no pudo elegir mejor ocasión. Es cierto, volvimos a perder y nos volvieron a cerrar acta, pero metieron treinta puntos, cantidad que ese mismo fin de semana casi no metieron entre los dos equipos que disputaron un partido de mi liga. Se que quedan cosas por pulir, pero no sabeis cuanta satisfacción me produce el verles evolucionar, observar como van progresando con el devenir de los partidos y si, también dicho de una forma egocéntrica, se agradece como los padres te dan todo el mérito, aunque los niños también lo tienen.
También intentó ponerme en funcionamiento la televisión en el ordenador, algo que le fue imposible y que posteriormente a mi me ha dado quebraderos de cabeza, con reseteo incluido y demás, pero al menos parece que ya está todo solucionado.
También desde la última vez que escribí aquí (no cuenta el escueto mensaje de hace un par de días) se cumplió el sueño de toda una ciudad: la consecunción de la Expo 2008. No se me ocurren las palabras acertadas para describir lo que vivió la ciudad durante los días previos, el día de la elección y los días posteriores. Con decir que en el 99% de las conversaciones salía y que fueron bastantes desde todas las partes del mapa peninsilar los mensajes de felicitación que me llegaron os lo digo todo.
Ahora hay otra cosa que me preocupa (problemas del RZGZ y CAI a parte, que estos si que tienen tela) y es que se ha hecho oficial ya las bases del concurso de relatos del que hablé hace un mes aproximadamente. Se que tengo aún hasta el 20 de marzo y que recién ha comenzado el plazo, pero no se si podré estar a la altura. Soy consciente de que como bien dicen lo importante es participar y ni mucho menos aspiro a nada más alto que eso, pero es algo que me lleva inquietando desde que hará unas dos horas he leido la convocatoria.
Además, como diría Iñaki, el PUTO foro sigue sin ir, con lo que la tarde se presenta demasiado incitadora a darle vueltas al coco, cosa que desestimo de cualquiera de las maneras